Comienzo mi análisis con la conclusión del estudio que hice sobre el primer debate Clinton-Trump:

A partir de aquí… que cada uno juzgue: naturalidad sin complejos (Trump) contra preparación con compromiso (Clinton).” 

https://martinovejero.com/2016/09/27/5-claves-no-verbales-del-primer-debate-presidencial-entre-donald-trump-y-hillary-clinton/

El pueblo americano ha elegido la primera opción.

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Dicho esto, vamos a centrarnos en EL DÍA DESPUÉS, esto es, los comportamientos a nivel no verbal tanto de Hillary Clinton como de Donald Trump.

Tan importante es lo que se hace y se dice como lo que no. Por eso llama la atención que Hillary Clinton, inmediatamente después de conocer su derrota, no haya querido comparecer ante sus seguidores presenciales y votantes de todo el país. Literalmente los ha mandado a casa. ¿Cobardía? ¿frustración? ¿no deseo de reconocer en público la victoria del oponente? ¿necesidad de reflexión tranquila? ¿recuento más preciso? ¿un poco de todo ello? En cualquier caso, analizamos el comportamiento no verbal de quien se muestra, no de quien decide no hacerlo.

hillary

Respecto a Donald Trump y sus primeras palabras tras la victoria destacamos lo siguiente:

  1. Desaparecen sus expresiones faciales más emocionales de ira o desprecio que han acompañado sus intervenciones públicas. Pero tampoco es que hayan sido sustituidas por sonrisas, las cuales solo se han advertido cuando ha recordado a sus personas más cercanas. Detalle extraño, pues sería de esperar mayor alegría dado que es una persona que exterioriza con facilidad sus emociones, me pregunto: ¿la parálisis de la sorpresa o el peso de la responsabilidad?

  1. La gestualidad ha sido abierta como acostumbra y propia de una personalidad dominante. Desaparecieron los gestos más radicales como el dedo índice estirado (acusador), subir y bajar con fuerza el brazo (gesto látigo), etc.

brazos-abiertos

  1. Posiciones corporales más contenidas. Sin moverse tanto por el escenario, más centrado y dejando atrás sus facetas más interpretativas, como cuando hacía supuestas imitaciones de algunos comportamientos de sus críticos.

centrado

  1. Los colores en su apariencia poco han cambiado. Siempre han sido una llamada al sentimiento patriótico. Hoy ha aparecido con los asociados a la bandera americana. Azul (traje), rojo (corbata) y blanco (camisa)

  1. Desapareció el lenguaje a la parte más emocional de quienes le escuchan. Las palabras con implicación emocional han dejado paso a unas más frías con sus deseos para el futuro. Ya ha ganado sus corazones, ahora tocará convencer a la razón.

  1. El volumen de su voz hoy (más bajo), la velocidad (más pausada) y el tono (más grave) también han cambiado. Ya no tenía que jugar con todos estos recursos para atrapar a la audiencia, haciendo más vivo su mensaje. Hoy se ha moderado en su discurso, que ha sido más sosegado y plano.

  1. Ha pasado del agravio al agradecimiento, incluso reconociendo la labor de su rival, no advirtiéndose sorna o falsedad.

Diferente a algún caso anterior en que no pareció tan sincero:

https://martinovejero.com/2016/08/21/donald-trump-se-arrepiente/

 

  1. Del líder solitario al vencedor con gran respaldo. Hoy ha querido compartir su victoria con familiares y equipo de campaña, a quienes ha dedicado gran parte de su intervención, incluso aludiendo a ellos uno a uno.

senala

grupo

Como conclusión, de igual manera que me parece haber visto un Donald Trump muy diferente en campaña al ya vencedor, me pregunto si también comprobaremos que será más moderado a la hora de gobernar. ¿Podrá contener sus emociones desbordantes al ejercer el poder?

 

Viene a mi mente un pensamiento de Lao.Tse:

“Aquel que obtiene una victoria sobre otro hombre es fuerte, pero quien obtiene una victoria sobre sí mismo es poderoso”