¿UNA SONRISA “REAL”?

Durante la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2019, un momento, solo unos segundos, se ha multiplicado por las redes con multitud de comentarios. Es el siguiente:

Lo primero que he hecho ha sido comprobar si se había manipulado de algún modo la imagen. El vídeo que acaban de ver lo he recogido yo mismo de la web de la propia Casa Real, su enlace es el siguiente: 13:37 / 1:44:51 Ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2019

Este instante se produce exactamente en el minuto 13.15.

Esta sonrisa de la reina Letizia, es cierto que impacta; así que daré a continuación mi explicación sobre la misma desde la óptica de la comunicación no verbal.

portada reina

Hay un gran número de tipos de sonrisa, si bien ahora me centraré en dos de ellas: la auténtica, que viene provocada por un instante de felicidad o divertido; y la social, que tal y como explico en mi libro TÚ HABLA QUE YO TE LEO: “Es una sonrisa que ponemos adrede porque el momento lo pide“.

Mientras que en la sonrisa auténtica nuestro cerebro activa tanto el músculo cigomático (bajo las mejillas), como el orbicular oculis (en los ojos), lo que provoca las arruguitas laterales, conocidas comúnmente como “patitas de gallo”; en la sonrisa social solo existe activación del primero de ellos, por lo que solo movemos los labios, pero no los músculos de los laterales de los ojos.

En el caso que ahora analizamos es posible que nos encontremos con este tipo de sonrisa social, muy habitual, como su nombre indica, en actos sociales. Vamos, que levante la mano quien no la haya puesto alguna vez.

Aunque también podría suceder que la reina Letizia se hubiera puesto botox, lo que provoca parálisis muscular y, en consecuencia, aunque la felicidad sea auténtica, las arruguitas propias de la misma no se exteriorizan.

Ambas posibilidades no son incompatibles.

Por ello, tanto cuando observamos una sonrisa social, como la de alguien con botox, la sensación para nuestro cerebro resulta extraña, no natural, y es lógico que llame la atención, mucho más si, como sucede en el presente caso, la protagonista mira  directamente hacia la cámara.

 

 

 

 

 

 

6 comentarios

  1. Pero no es solo su cara, es todo su cuerpo…rígido pegado a la silla, dus brazos tensos…es todo antinatural…no había visto cosa igual…parece un robot…

    Me gusta

  2. Interesante análisis y, efectivamente, casi se podría asegurar que ha sido tratada con bótox. Desgraciadamente, el cámara no fue del todo su amigo, al captarla en un momento de aburrimiento. Sin duda, su posición como reina es muy estresante, como más de una ocasión se ha dado a entender por otras imágenes. En un intento por esforzarse y mostrar un cara amable al público, el resultado ha sido todo lo contrario. Pero no hay que culparle; ¿quién de nosotros podría ante tanta presión?
    Un saludo. Muy interesante su punto de vista.

    Le gusta a 1 persona

  3. Soy psicóloga y creo que es una mezcla de la rigidez como consecuencia del botox y un tremendo orgullo mezclado con felicidad infinita como madre por lo que estaba ocurriendo con su hija. Un triunfo para ella.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s