Donald Trump está siendo y va a ser observado con lupa, cada gesto, cada mirada, cada palabra…

 

Durante el acto de toma de posesión de la Presidencia de EEUU un instante se ha hecho viral en internet, cuando Trump se vuelve hacia su mujer, ésta le sonríe pero, al dejar de mirarla, el rostro de Melania cambia radicalmente.

 

A continuación voy a dar mi punto de vista del momento y a tratar de resolver 3 interrogantes:

 

Lo primero: ¿el vídeo es verdadero o falso?

Lo segundo: ¿qué parece representar el rostro de Melania?

Y sobre todo: ¿Por qué?

 

A continuación podéis ver la escena, eso sí, MUY IMPORTANTE: he cogido más tiempo antes y después del preciso instante, necesario si queremos dar una respuesta mejor fundada:

 

 

 

Bueno, el primer interrogante ya está resuelto: VERDADERO. Yo mismo lo he visto en muchas ocasiones y a través de diversos medios.

 

Vayamos al segundo: ¿Qué dice el rostro de Melania?

 

Pues tiene UN ARCO IRIS DE EMOCIONES: pasa de la alegría al enfado, y en medio parece que también se siente avergonzada.

 

Observar cómo, cuando Trump se gira hacia ella (o a su hijo, que también es posible), le sonríe abiertamente; pero algo dice éste que la paraliza. Cuando Trump deja de mirarles, corta la alegría por una mirada descendente propia de la vergüenza, para después, volver la mirada a su hijo y parecer enfadada. Ya hemos dado una pista del por qué.

 

¿POR QUÉ?

 

Tras haber visto las imágenes una y otra vez, fotograma a fotograma, y lo que es más importante: EL ANTES Y EL DESPUÉS, creo que el motivo es el hijo del matrimonio:

 

–  Fijaos como ya antes del momento en cuestión, la propia Melania parece llamar la atención de su hijo por algo que hace o dice éste.

 

– Ahora veamos el después, Melania parece también enfadarse con su hijo. No os perdáis detalla de la mirada que le lanza.

 

– Y si centramos ahora nuestra mirada en el hijo tras el incidente, le veremos también molesto, inquieto y con gestos cortantes con su cabeza.

 

Como podéis ver Trump, por lo que parece, si se tiene que volver y regañar a alguien, no le importa hacerlo a su propia familia, ante millones de personas y en el acto seguramente más importante de su vida.

 

 

Sólo ha sido el comienzo, promete darnos interesantes momentos que no dejaremos pasar y pondremos nuestra lupa no verbal. Por lo tanto, hoy me despido con un CONTINUARÁ…