TRUMP – PUTIN: ¿DESDE ALASKA CON AMOR?

Llegó el día, llegó el encuentro y llegaron sus comportamientos no verbal que voy a analizar.

Lo voy a dividir en 2 momentos:

EL RECIBIMIENTO EN EL AEROPUERTO

LAS COMPARECENCIAS TRAS SU REUNIÓN

Vamos a ello:

EL RECIBIMIENTO EN EL AEROPUERTO

1. La escalinata la baja con mucho cuidado Trump y más seguro Putin. Se le ve en mejor forma.

2. ⁠Trump lleva su “corbata de la suerte” La roja de las grandes ocasiones.

3. ⁠Me ha sorprendido ver a Trump en la alfombra roja esperando a Putin y, mientras se le acerca, le mira y le aplaude 3 veces. Lo considero un signo de admiración.

4. ⁠Trump le tiende la mano con su palma hacia arriba y Putin extiende su brazo por encima de una posición normal. Superioridad de Putin.

5. ⁠Ambos siempre sonrientes y reflejando buena sintonía.

6. ⁠Interesante el momento (ver foto) cuando Putin le levanta su dedo índice como una especie de señal de advertencia.

7. ⁠Trump le da, en un par de ocasiones, palmaditas a la mano de Putin. Aquí Trump trata de transmitir mayor iniciativa y dominio de la situación.

8. ⁠ Lo más importante es que se van juntos en el mismo coche, sentados uno junto al otro. Aquí podemos tener la primera reunión a solas.

LAS COMPARECENCIAS TRAS SU REUNIÓN

Considero que las diferencias que han transmitido ambos líderes mundiales han sido notables:

1 – Putin ha hablado más del doble de tiempo que Trump. En consecuencia, ha sido mayor su protagonismo en este momento.

2 – Putin leía su intervención mientras Trump la iba improvisando (aunque lo llevara meditado). Más organizado y creo que con su objetivo más claro Putin.

3 – Cordialidad entre ambos. Lo que deduzco de sus miradas directas y sonrisas.

4 – Pocas veces (creo que ninguna) he visto tan cómodo y relajado a Putin. Lo constato sobre todo por la gestualidad de la mano que tiene libre. Él es de congelamiento corporal, pero aquí le hemos visto acompañar mucho su mensaje con su mano. Es un detalle propio de calma, seguridad y control.

Además, pese a sostener en el aire sus notas, no le han temblado ni un instante.

5 – Los desconciertos de Trump. He comprobado muestras de su extrañeza en dos momentos; uno cuando Putin ha dicho que «tenemos un contacto directo muy bueno» y Trump se le ha quedado mirando con una cara que parecía decir: «¿Qué me estás contando?»; y el otro cuando Putin le ha citado para tener la próxima reunión en Moscú y, el propio Trump, ha dicho algo parecido a que eso no se lo esperaba.

6 – Desde el principio al final la buena relación ha sido evidente. Fijémonos en ese toque final de Trump a Putin en su espalda. No se toca aquello que se detesta, repugna o inquieta.

CONCLUSIÓN

Creo que Ucrania solo ha sido la excusa para verse porque deseaban que ellos mismos, sus personas, fueran las verdaderas protagonistas: Putin para dar el mensaje de «Yo no soy malo» y Trump el de «Yo sí que soy bueno».

Considero a Putin ganador. Vuelve a ser un interlocutor válido internacionalmente y su comunicación no verbal ha sido más tranquila, segura e incluso amable. Además, ha tenido la iniciativa de citar a Trump para el próximo encuentro, esto es, marcando los pasos.

Trump se ha mostrado como buen anfitrión.

El lunes viaja Zelenski a EEUU. Si yo fuera su asesor le daría este consejo: No le pidas que ayude a Ucrania para así parar lo que ya es una guerra muy sangrienta. Pídele a Trump que consiga la paz en Ucrania para que él pueda conseguir su ansiado Nobel de la Paz.

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