Me ha impresionado la serenidad que transmite Rafa Nadal al comunicar que ha llegado el momento de su despedida del tenis profesional. Se nota que la decisión la tiene muy decidida y la expresa con mucha calma y una mirada siempre directa a la cámara, propia de la seguridad y la íntima convicción.

Pero claro, este chico no es de piedra. Hay recuerdos que le emocionan y su rostro transmite una fuerte emoción, eso sí… contenida. La advertimos en sus labios algo más apretados y un brillo especial en sus ojos. ¿Cuándo? Al referirse a sus padres, a su mujer y a su hijo.


Claro que el tenis es y será importante en su vida, pero sus personas más cercanas lo son aún más.
CONCLUSIÓN
La calma de un adiós y la emoción del amor y el agradecimiento a quienes más quiere. Así resumo, desde lo que no dice con palabras, la despedida de Rafa Nadal.
Me quedo con sus últimas palabras: «Hasta pronto«.

