Tras los resultados electorales de ayer en municipios y comunidades autónomas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido públicamente para informar que convoca elecciones generales para el próximo 23 de julio.
Pero… ¿Qué ha dicho más allá de sus palabras, con su comunicación no verbal?
Vamos a ello:
1 – EL TIEMPO: Quiero destacar es que Sánchez rompe una costumbre habitual de sus comparecencias públicas, que suelen durar bastante tiempo. En esta ocasión, solo ha necesitado 3 minutos. Como bien ha dicho: “voy a ser breve” y lo ha cumplido.
2 – SU RESPIRACIÓN: Lo primero que hace antes de hablar es coger aire y dar un pequeño resoplido tras dar los buenos días. Parece que necesitaba coger fuerzas y que se encontraba ante un momento complicado. Totalmente coherente con la situación.
3 – SUS MANOS: Respecto a su gestualidad de manos, al verlo en directo desde TVE, que justo me ha pillado antes de entrar a su programa “Hablando Claro”, lo primero que he dicho en alto a los periodistas que había a mi lado ha sido: “¡mirar sus manos!”

Cuando Sánchez se entrelaza los dedos de las manos, tal y como vemos en la imagen, suele ser en momentos de incomodidad e inseguridad. Y aún no había dado la noticia… con sus palabras, pero sus manos hablaban por él. Añadir a ello que no ha tenido, en ningún momento, gestos expansivos propios de seguridad en sí mismo.
4 – LA EMOCIÓN REFLEJADA EN SU ROSTRO: La emoción más evidente en la cara de Sánchez es la tristeza. Observemos dos detalles:
El arqueamiento ascendente en la zona interior de sus cejas. Lo hace nuestro cerebro cuando siente la emoción que he señalado.

Y cómo absorbe y aprieta sus labios, algo que hacemos los seres humanos para tratar de reprimir nuestras emociones.

5 – ENFATIZA SU JUSTIFICACIÓN: Nos dice “He tomado esta decisión a la vista de los resultados de las elecciones…” Y observemos como lo enfatiza levantando sus cejas.

6 – Y LA DESPEDIDA CON LA CABEZA BAJA: La imagen lo dice todo. Así hemos visto a Sánchez cuando ha concluido y se ha despedido. Muy hundido.


