He de reconocerlo: estaba deseando ver juntos a Merkel y Trump, pensaba que darían mucha información a nivel no verbal, Y LAS EXPECTATIVAS SE HAN CONFIRMADO.

 

Vamos a centrarnos en un solo momento, cuando ambos han posado, hace unas horas, sentados ante los medios de comunicación. ¿Qué vemos? O tal vez fuera mejor decir ¿qué no vemos?

 

  1. Merkel lanzó miradas hacia Trump en más de 10 ocasiones. ¿Queréis saber cuántas veces Trump se las devolvió? NUNGUNA.

merkel-trump

 

La mirada establece vínculos, ya sean de amor, de amistad, de buenas relaciones, de respeto, de cortesía… dependerá del contexto. Pues en este encuentro, el Presidente de los EEUU parece que no quiso el más mínimo contacto visual con su homóloga alemana. Unas sin miradas para la historia.

 

  1. En varias ocasiones también, Merkel desvía la mirada fugazmente hacia las manos de Trump. Se estaba pidiendo que ambos estrecharan sus manos, pero su “compañero” de sala hizo caso omiso a ese contacto físico de acercamiento. Pareciera que, con su comportamiento, quería decir: “ni te miro ni te toco”

trump merkel no mano

 

  1. No pasemos por alto las orientaciones de sus cuerpos. Mientras que Merkel lo tiene claramente dirigido hacia Trump, observemos en su cruce de piernas hacia dónde tiene la de arriba, lo que llamamos su pie flotante, siempre dirigido hacia el Presidente americano. Trump se encuentra con sus piernas abiertas hacia el frente. De nuevo Merkel nos regala una clara prueba de buscar el acercamiento hacia Trump, pero éste no sintoniza en absoluto y se mantiene en una posición corporal firme y poderosa.

 

  1. La gestualidad de sus manos también nos habla. Merkel con sus manos cogidas, a veces entrelazadas con sus dedos e incluso en ocasiones muy apretadas. Nos transmite tensión e incomodidad con deseos de autotranquilizarse.

trump merkel no mano2

 

Por su lado, Trump estuvo casi todo el tiempo con sus manos abiertas, orientadas una hacia la otra, tocándose la punta de sus dedos y, a veces, dándose golpecitos mientras los juntaba y separaba. Parece que estaba controlando sus manos para que no se fueran hacia donde no debían, solo deseaba el contacto físico consigo mismo. Y esos leves golpecitos podrían reflejar impaciencia por acabar un posado ante los medios que no le estaba resultando nada cómodo.

 

En conclusión: es difícil estar tan cerca y tan lejos a la vez.

 

Una vez más, los protagonistas nos dicen tanto a través de su comportamiento que solo siendo invisibles evitarían comunicar.

 

Hasta muy pronto y seguiremos analizando…