Pedro Sánchez ha tenido dos reuniones en tan solo 24 horas que, más allá de las palabras que se han pronunciado, reflejan un mensaje bien diferente desde la comunicación no verbal:
- BENJAMIN NETANYAHU: primer ministro de Israel.
- MAHMUD ABÁS: presidente de la Autoridad Palestina.
Comparen ustedes mismos:




Mientras que con el israelí se advierte: Mucha seriedad, distancia corporal y el contacto físico imprescindible.
Sin embargo, con el palestino llama la atención por el contraste: Existe más amabilidad, cercanía y mucho contacto físico.
En el primer caso, se lanza un mensaje de frialdad y distanciamiento; mientras que, con el segundo, todo lo contrario, concordia y buena relación.
Ojalá Hamas no existiera, ojalá los israelíes y los palestinos pudieran vivir en paz y buena relación. Pero la realidad no conoce de «ojalás» y, últimamente, estamos siendo testigos de acciones salvajes y desgarradoras para cualquier persona de buena voluntad.

